El peso mexicano abrió la sesión del miércoles 8 de julio cerca de 17.51 unidades por dólar, en un contexto donde los operadores evalúan con cautela los datos que apuntan en direcciones opuestas. El tipo de cambio oficial FIX reportado por el Banco de México se ubicó en niveles similares, mientras los inversionistas esperan señales más claras sobre si la estabilidad observada en semanas recientes se sustenta en fundamentos sólidos o responde a una pausa temporal en la volatilidad.
Indicadores que respaldan la moneda
Entre los elementos que sostienen cierta confianza destacan el crecimiento de la inversión extranjera directa y la evolución de los salarios reales. El World Investment Report 2026 de la UNCTAD situó a México entre los veinte principales receptores mundiales de IED, a pesar de un entorno global afectado por tensiones geopolíticas. Al mismo tiempo, datos de la OCDE mostraron que los salarios reales mexicanos crecieron 15.1 por ciento entre el primer trimestre de 2021 y el mismo periodo de 2026, superando con amplitud el promedio del organismo. Estos avances reflejan mejoras en el poder adquisitivo y una mayor atracción de capitales productivos.

Limitaciones estructurales que persisten
Sin embargo, el panorama presenta contrastes importantes. La medición más reciente de INEGI sobre la economía informal reveló que este segmento representó 24.8 por ciento del PIB en 2023, con una aportación de 25 pesos por cada 100 pesos generados en la economía formal. Analistas como Felipe Mendoza, de EBC Financial Group, advierten que la dependencia de actividades informales sigue limitando el avance de la productividad y la formalización, lo que reduce el margen para una apreciación sostenida del peso más allá de factores coyunturales.
Revisión del T-MEC y tensiones comerciales
La incertidumbre comercial añade otra capa de complejidad. Tras la revisión del 1 de julio de 2026 bajo el artículo 34.7 del T-MEC, Estados Unidos optó por no renovar el tratado en su forma actual, lo que activó revisiones anuales hasta 2036. Esta decisión mantiene vivo el riesgo de cambios en las reglas del comercio regional. A ello se sumó la narrativa sobre posibles aranceles y el traslado de producción de empresas como Toyota, aunque los comunicados oficiales de la automotriz indican que cualquier ajuste se realizará de manera gradual y sin vincularse directamente a las declaraciones sobre medidas proteccionistas.
Expectativas para la jornada
En el corto plazo, el mercado seguirá de cerca el índice PCSI de Thomson Reuters/Ipsos, cuyo valor previo en México fue de 51.67, como indicador del ánimo del consumidor. Los operadores anticipan una sesión de oscilaciones contenidas, con una prima de riesgo elevada mientras se sopesan los datos positivos de inversión frente a las vulnerabilidades del marco comercial y la estructura productiva interna. La evolución del tipo de cambio dependerá de cómo se combinen estos factores en las próximas semanas.
