Los precios del petróleo cerraron el 14 de julio en sus niveles más altos desde hace un mes. El Brent alcanzó 84.73 dólares por barril tras subir 1.7 por ciento, mientras el WTI llegó a 79.34 dólares con un avance de 1.5 por ciento. El repunte responde al restablecimiento del bloqueo estadounidense a la navegación iraní y a tres noches consecutivas de ataques contra buques en el estrecho de Ormuz.

Estados Unidos limitó el paso de embarcaciones vinculadas con puertos iraníes, sin cerrar la ruta para el resto del tráfico. Irán mantiene su reclamo de control sobre el estrecho. Los ataques confirmados por la OMI a los petroleros Al Bahyah y Mombasa B, con bajas y daños reportados, elevaron el riesgo de interrupciones parciales. El mercado también reaccionó a los bombardeos ucranianos contra refinerías rusas, que redujeron la oferta de diésel y reforzaron la presión alcista.
Donald Trump retiró la propuesta de cobrar 20 por ciento sobre los cargamentos protegidos y optó por inversiones de países del Golfo. Aunque el estrecho permanece abierto para la mayoría de los buques, el aumento de costos de seguro y las suspensiones de rutas por parte de navieras ya limitan el flujo. Analistas estiman que una reducción sostenida del tránsito mantendrá la volatilidad, incluso sin un cierre total, y podría trasladarse gradualmente a la inflación y al consumo en economías dependientes de importaciones energéticas.
