La expectativa de congestiones durante la Copa Mundial de la FIFA 2026 provocó que muchos visitantes pospusieran sus viajes a México en junio, lo que se tradujo en caídas superiores al 6 por ciento en las acciones de los principales grupos aeroportuarios que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores. Esta reacción del mercado se produjo tras la publicación de los reportes de tráfico de pasajeros del mes, que mostraron cifras inferiores a las proyectadas por los analistas.
El Grupo Aeroportuario del Sureste registró una contracción anual del 5.8 por ciento en el total de usuarios, con una reducción del 8.5 por ciento en sus operaciones dentro del país. Por su parte, el Grupo Aeroportuario del Pacífico reportó una disminución del 3.5 por ciento en el tráfico de sus terminales mexicanas, mientras que el Grupo Aeroportuario del Centro Norte logró un modesto avance del 2.1 por ciento que, sin embargo, quedó por debajo de las estimaciones del mercado.

Destinos turísticos más afectados
Los aeropuertos de Puerto Vallarta y Los Cabos concentraron las mayores bajas, con descensos del 18.7 por ciento y 9.7 por ciento respectivamente en el flujo de pasajeros. Estos retrocesos evidencian cómo los viajeros prefirieron reprogramar sus vacaciones para evitar posibles complicaciones logísticas asociadas al inicio del torneo mundialista. La decisión de aplazar los viajes generó un efecto inmediato en los ingresos por servicios aeroportuarios y comerciales en estas plazas.
Reacción del mercado accionario
El Índice de Precios y Cotizaciones cerró en 66,674.7 unidades tras bajar 1.17 por ciento, acumulando tres sesiones negativas en las últimas cuatro. La aversión al riesgo global, sumada a la debilidad de las emisoras tecnológicas en otros mercados, amplificó la presión sobre los papeles mexicanos. En este contexto, las acciones aeroportuarias actuaron como termómetro sensible de la incertidumbre generada por el calendario de eventos deportivos.
Perspectivas para los siguientes meses
El comportamiento observado en junio sugiere que la recuperación del tráfico dependerá de la capacidad de los operadores para comunicar mejoras en la infraestructura y los tiempos de procesamiento de pasajeros. Si las autoridades logran mitigar los temores de congestión antes de la fase de grupos del Mundial, el flujo podría repuntar en julio y agosto. Sin embargo, cualquier percepción de desorganización podría prolongar la cautela de los turistas internacionales.
Contexto macroeconómico
La desaceleración del turismo receptivo coincide con un entorno de mayor selectividad en el gasto de viaje por parte de visitantes estadounidenses y europeos. La combinación de expectativas inflacionarias y tipo de cambio influyó en la decisión de posponer visitas, un factor que las empresas aeroportuarias deberán monitorear junto con la evolución de las reservas para el segundo semestre. La diversificación de rutas hacia mercados menos sensibles al calendario deportivo podría ofrecer un amortiguador ante futuros eventos masivos.
