Récord de 22,46 millones de afiliados en junio

El mercado laboral español volvió a registrar un máximo histórico en junio al sumar 128.533 afiliados de media mensual y alcanzar los 22,46 millones de ocupados. El impulso principal provino del empleo extranjero, que aportó 86.630 nuevas altas a la Seguridad Social, concentradas sobre todo en hostelería y comercio coincidiendo con el inicio de la campaña estival.

Los datos, publicados por el Ministerio de Trabajo, muestran que el crecimiento se produce en un contexto de regularización de trabajadores que ya estaban en el país y que ahora acceden a derechos laborales plenos. La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, señaló que este afloramiento de empleo contribuye directamente al aumento de la afiliación y refuerza la recaudación de cotizaciones.

Caída del paro por debajo de 2,3 millones

En paralelo, el número de personas inscritas como demandantes de empleo en el SEPE descendió en 28.739 hasta situarse en 2.291.982. Esta cifra representa el nivel más bajo desde enero de 2008 y confirma la tendencia de reducción del desempleo observada desde la recuperación posterior a la pandemia.

El descenso del paro se distribuyó de forma desigual por sectores y comunidades autónomas, con mayor intensidad en aquellas regiones donde el turismo estacional genera demanda temporal de mano de obra. No obstante, persisten bolsas de desempleo estructural en colectivos de mayor edad y menor cualificación, lo que indica que el crecimiento del empleo no beneficia por igual a todos los grupos.

Contexto histórico y factores estructurales

El récord actual debe interpretarse a la luz de la evolución del mercado laboral español desde la crisis financiera de 2008. Durante más de una década, la afiliación permaneció por debajo de los 19 millones; solo a partir de 2021 se inició una recuperación sostenida que ha permitido superar los 22 millones. El componente extranjero ha sido determinante: desde 2019 su peso relativo ha aumentado casi dos puntos porcentuales.

El proceso de regularización mencionado por la ministra Díaz forma parte de una estrategia más amplia orientada a reducir la economía sumergida y ampliar la base de cotizantes. Los datos preliminares sugieren que una proporción significativa de estas nuevas afiliaciones corresponde a trabajadores que ya desempeñaban su actividad sin contrato formal.

Perspectivas y desafíos pendientes

El comportamiento del empleo en los próximos meses dependerá en gran medida de la evolución del turismo y del consumo interno. Aunque el verano suele generar incrementos estacionales, la pregunta clave es si estos puestos se mantendrán una vez finalice la campaña o si darán paso a una estabilización en niveles más elevados.

Además, el aumento de la afiliación extranjera plantea retos relacionados con la integración laboral y la formación. Sectores como la hostelería continúan mostrando alta rotación y condiciones de trabajo precarias que podrían limitar la calidad del empleo creado. Las organizaciones empresariales han reclamado mayor flexibilidad en los contratos temporales, mientras que los sindicatos insisten en la necesidad de mejorar salarios y estabilidad.

En términos macroeconómicos, el récord de ocupación refuerza la capacidad de financiación del sistema de pensiones a corto plazo. Sin embargo, analistas advierten que el envejecimiento demográfico y la productividad estancada siguen siendo obstáculos estructurales que el mero incremento de afiliados no resuelve por sí solo.

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