México vendió 754 mil 394 autos en el primer semestre de 2026, un máximo histórico que supera en 1.3% el récord de 2017. El dato contrasta con un crecimiento económico de apenas 1%, según el INEGI. Solo en junio se colocaron 126 mil 778 unidades, 7.6% más que un año antes. La Asociación Mexicana de Distribuidores de Automóviles estima que, al incluir marcas chinas no reportadas, el semestre alcanza 805 mil vehículos.

El avance no refleja mayor poder adquisitivo de los hogares. La intención de compra cayó 11.8% anual en mayo. En cambio, el financiamiento explica gran parte del resultado: 63% de las ventas se realizaron con crédito, con tasas promedio de 14% y plazos extendidos. La cartera vencida automotriz, aunque baja, creció 41.6% anual.
Marcas chinas y precios a la baja
Las marcas chinas aceleran la recomposición del mercado. Geely creció 230% y Changan 57%. Modelos de entrada por debajo de 250 mil pesos obligaron a las firmas tradicionales a ajustar precios. La inflación automotriz se limitó a 1.1%, muy por debajo del índice general. La apreciación del peso abarató las importaciones, que representan cerca del 70% de las unidades vendidas.
Riesgos de sostenibilidad
El récord responde a una alineación temporal de oferta agresiva y condiciones crediticias favorables, no a un ciclo expansivo de la economía. Si el ingreso de los hogares no acompaña, el apalancamiento actual podría limitar el crecimiento futuro. Las ventas seguirán impulsadas por descuentos y financiamiento, pero su ritmo dependerá de que la morosidad permanezca controlada.
