Riquelme redirige fondos viales a servicios básicos en Torreón

El anuncio del alcalde Miguel Ángel Riquelme Solís sobre la cancelación del Sistema Vial El Campesino marca un giro claro en la administración municipal. El proyecto contemplaba un paso deprimido bajo el puente del periférico Raúl López Sánchez, en la intersección con la antigua carretera a San Pedro, y ya se habían destinado casi 400 millones de pesos en planeación multianual. La decisión responde a la necesidad de atender demandas urgentes de agua potable, pavimentación y drenaje en sectores que presentan irregularidades en el servicio.

El cruce El Campesino sigue registrando congestión vehicular en horas pico, especialmente en la zona de Viñedos. Sin embargo, el edil argumentó que abrir otro frente de obra complicaría la movilidad actual, ya que existen múltiples intervenciones viales simultáneas. La licitación estaba lista para publicarse, pero se optó por suspenderla en esta etapa de redefinición de prioridades.

Riquelme redirige fondos viales a servicios básicos en Torreón

La medida refleja una tensión estructural entre proyectos de gran escala y la provisión de servicios básicos. En administraciones anteriores se había impulsado la obra como solución a la movilidad norteña, pero la falta de recursos suficientes obligó a una reevaluación. Los fondos disponibles se canalizarán ahora hacia mejoras en abasto de agua y mantenimiento de vialidades donde la urgencia es mayor.

La presión fiscal que redefine las obras públicas

El presupuesto municipal de 2026 no contemplaba recursos asignados para el paso a desnivel, aunque la planeación multianual preveía un desembolso escalonado. Esta situación expone la fragilidad de los compromisos de largo plazo cuando las arcas enfrentan demandas inmediatas. Sectores con suministro irregular de agua potable se han convertido en el foco principal, lo que obliga a redistribuir partidas antes destinadas a infraestructura vial compleja.

La observación del edil Ortiz Zorrilla sobre el incremento en rubros como Servicios Generales y Transferencias confirma que el margen de maniobra es limitado. Cuando los recursos se concentran en atender necesidades básicas, proyectos emblemáticos pierden viabilidad sin que exista una fuente alternativa de financiamiento clara.

Contraste entre visión anterior y realidad actual

Durante la primera mitad de la administración 2025-2027 se proyectó el Sistema Vial El Campesino como respuesta a los embotellamientos en el sector norte. La obra buscaba resolver la intersección conflictiva mediante un paso inferior. Ahora, la administración actual sostiene que la movilidad puede abordarse mediante vialidades alternas, sin precisar plazos ni montos para estudios posteriores.

Esta transición revela un cambio de enfoque: de soluciones estructurales costosas hacia intervenciones más modestas y distribuidas. Los habitantes de Viñedos enfrentan tiempos de traslado prolongados, pero la prioridad declarada es evitar sobrecargar aún más el flujo vehicular con obras simultáneas.

Posiciones de los actores involucrados

El alcalde Riquelme enfatiza la necesidad de responder a quejas ciudadanas sobre agua y vialidades deterioradas. Desde su perspectiva, mantener el proyecto original significaría descuidar servicios esenciales que afectan la calidad de vida diaria. En contraste, sectores empresariales y vecinos del norte podrían percibir la cancelación como un retroceso en la conectividad prometida.

El cabildo, al aprobar estados financieros que muestran aumentos en Servicios Generales, refleja una postura institucional alineada con la reasignación. Sin embargo, la falta de detalles sobre las alternativas viales genera incertidumbre entre quienes transitan diariamente por el cruce El Campesino.

Riesgos de congestión persistente y descontento social

La suspensión del proyecto deja sin resolver un punto crítico de tráfico en horas de máxima demanda. Si las vialidades alternas no se desarrollan con rapidez, el sector norte podría experimentar mayor saturación, afectando tiempos de traslado y productividad local. Además, la percepción de promesas incumplidas puede erosionar la confianza en la planeación municipal a mediano plazo.

Otro riesgo radica en la coordinación entre dependencias. Cuando múltiples obras viales ya están en marcha, agregar intervenciones menores sin un plan integral podría generar nuevos cuellos de botella en lugar de aliviarlos.

Escenarios futuros para la movilidad norteña

El estudio de soluciones alternativas abre la puerta a opciones menos costosas, como semaforización inteligente o ampliaciones laterales. No obstante, estas medidas requieren diagnóstico técnico actualizado y financiamiento específico que aún no se ha detallado. La tendencia hacia presupuestos más ajustados sugiere que cualquier intervención futura deberá competir con otras necesidades básicas.

En el mediano plazo, la administración podría enfrentar presión para demostrar resultados tangibles en abasto de agua antes de retomar proyectos de mayor envergadura. La experiencia de otras ciudades medianas indica que la priorización de servicios básicos suele extenderse cuando las finanzas municipales permanecen limitadas.

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