Banco Santander México fijó para 2026 la meta de incorporar 40,000 nuevos clientes de pequeñas y medianas empresas y otorgar 16,000 créditos adicionales por un monto conjunto de 36,000 millones de pesos. La estrategia se concentra en un segmento que el banco considera decisivo para la economía nacional por su peso en la generación de empleo y por el potencial de crecimiento que representa su integración al sistema financiero formal.
La institución informó que su cartera vigente para pymes asciende a 57,200 millones de pesos, con un crecimiento anual de 6.2% al cierre de junio, y que atiende a más de 442,000 clientes dentro de este segmento. Las cifras fueron dadas a conocer por Marcos Abal, director ejecutivo de Pymes de Santander México, durante la presentación del Reto Santander Pyme 2026.
El objetivo de nuevos créditos equivale a una expansión relevante frente a la cartera actual, aunque su resultado dependerá tanto de la demanda empresarial como de la capacidad de las compañías para cumplir con los requisitos de evaluación, documentación y formalidad. La apuesta del banco combina financiamiento, servicios transaccionales y programas de digitalización, con la intención de profundizar la relación con negocios que ya operan o que buscan incorporarse a canales financieros formales.
Las transacciones como señal de formalización
Además del crecimiento de la cartera, Santander destacó el aumento de la actividad transaccional de las pymes dentro de la institución. De acuerdo con Abal, el banco registra cerca de 44 millones de operaciones en este segmento, con un avance aproximado de 10%. Estas incluyen transferencias a través del Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios, cobros mediante terminales y otros movimientos realizados por canales bancarios.

Para la institución, el incremento de las operaciones tiene una lectura que va más allá de la apertura de cuentas. Una empresa que concentra pagos, cobros y transferencias en el sistema bancario genera un historial operativo más visible, lo que puede facilitar la evaluación de riesgo y ampliar sus opciones de acceso a productos financieros. La digitalización de los flujos de efectivo también permite a los negocios reducir la dependencia de pagos informales y mejorar el control de su liquidez.
Sin embargo, la formalización no depende únicamente del uso de herramientas bancarias. Las pymes enfrentan retos relacionados con obligaciones fiscales, costos administrativos, volatilidad de ingresos y falta de información financiera ordenada. Por ello, el crecimiento de las transacciones puede contribuir a una mayor inclusión financiera, pero no elimina por sí solo las barreras que limitan el acceso de numerosos negocios al crédito.
Garantías públicas para ampliar el alcance
Santander México señaló que trabaja con organismos estatales y que busca que cerca de 35% de su cartera pyme cuente con respaldo de garantías de Nacional Financiera, conocidas como garantías Nafin. El mecanismo busca reducir parte del riesgo asumido por las instituciones que financian a micro, pequeñas y medianas empresas, especialmente cuando éstas tienen menor historial crediticio o garantías patrimoniales limitadas.
Abal explicó que este respaldo puede traducirse en una menor tasa final para los clientes, montos de financiamiento más elevados o la posibilidad de acreditar empresas que, sin la garantía pública, tendrían mayores dificultades para obtener un préstamo. La relevancia del esquema radica en que una parte importante del sector opera con márgenes estrechos y ciclos de cobro variables, factores que suelen elevar la cautela de los intermediarios financieros.
El uso de garantías no sustituye la evaluación bancaria, pero puede hacer viable el crédito para empresas que presentan proyectos operativos sólidos sin contar todavía con una estructura financiera suficiente para respaldar un préstamo convencional. El reto será mantener una originación prudente, dado que una expansión acelerada de la cartera debe equilibrarse con la capacidad de pago de los acreditados y la calidad de los proyectos financiados.
Avance hacia la meta de financiamiento formal
El directivo afirmó que 28% de las pymes en México ya tiene acceso a financiamiento formal, frente a un nivel de 24.7%, o cercano a 25%, reportado un año antes. El dato se relaciona con el compromiso establecido dentro del Plan México para que, hacia 2030, 30% de las pymes acceda a fuentes formales de financiamiento.
Según Santander, el avance representa 65% de la meta comprometida por la Asociación de Bancos de México con el gobierno. Aunque la proporción muestra una mejora, también evidencia que una mayoría de las pequeñas y medianas empresas permanece fuera del financiamiento formal. En ese contexto, la competencia entre bancos, fintech, proveedores de pagos y plataformas de crédito puede ampliar alternativas, pero también exige que los productos se adapten a la realidad operativa de empresas con ingresos estacionales y necesidades de capital de trabajo de corto plazo.
Capital semilla y digitalización empresarial
Como parte de su estrategia para el segmento, Santander presentó el Reto Pyme 2026, dirigido a pequeñas y medianas empresas y a personas físicas con actividad empresarial que busquen acelerar su transformación digital mediante tecnología, análisis de datos e inteligencia artificial. El programa ofrecerá capital semilla, mentoría y espacios de vinculación para impulsar productividad, crecimiento y competitividad.
La convocatoria se presentó junto con el Reto Santander University 2026, enfocado en iniciativas emprendedoras desarrolladas por estudiantes, profesores y recién egresados. Ambos programas destinarán en conjunto 1.6 millones de pesos en capital semilla y atenderán proyectos en distintas etapas, desde soluciones universitarias cercanas a salir al mercado hasta compañías en operación que buscan fortalecer sus procesos digitales. Con ello, el banco vincula su meta crediticia con una estrategia de acompañamiento empresarial, en un momento en que la capacidad tecnológica empieza a ser un factor cada vez más relevante para acceder a mercados, administrar datos y sostener el crecimiento de las pymes.
