La Secretaría de Obras y Servicios de la Ciudad de México incrementó de manera significativa los recursos destinados al programa social Transformando la Capital: servicios públicos cercanos a la gente, 2026. Según la publicación en la Gaceta Oficial, el presupuesto pasó de 503 millones 700 mil pesos a 802 millones 923 mil 800 pesos, lo que representa un aumento superior al 59 por ciento respecto a la asignación original.
El ajuste también contempla un incremento en los apoyos mensuales para los seis mil 901 facilitadores que participan en las labores de mantenimiento. Las ministraciones subirán de seis a 12, mientras que el personal administrativo y los ayudantes generales, correspondientes a las categorías F y G, percibirán aproximadamente mil pesos adicionales cada mes a partir de la séptima ministración.
Ampliación de recursos operativos
Del total autorizado, la porción destinada a gastos de operación del programa creció de 57 millones 704 mil 708 pesos a 74 millones 704 mil 708 pesos. Esta redistribución busca garantizar que las actividades de bacheo, balizamiento, pintura, reconstrucción de banquetas, alumbrado público, podas y jardinería cuenten con mayor respaldo financiero durante todo el ejercicio fiscal.
Las modificaciones a las reglas de operación fueron publicadas de manera oficial y entraron en vigor de inmediato. El diseño del programa responde a la necesidad de atender de forma más sostenida los servicios que la Sobse tiene bajo su responsabilidad directa en las 16 alcaldías.

Diagnóstico de problemas urbanos
La Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana de octubre de 2025 identificó los baches, el alumbrado insuficiente y el deterioro de parques y jardines como las principales quejas de la población en materia de servicios públicos locales. Estos problemas afectan la movilidad diaria y generan riesgos tanto para peatones como para conductores.
La falta de mantenimiento oportuno se traduce en costos adicionales para los habitantes, ya sea por daños en vehículos o por la necesidad de desplazarse por rutas alternativas. Cuando las banquetas presentan hundimientos o grietas, se incrementa la probabilidad de caídas, especialmente entre adultos mayores y personas con movilidad reducida.
Consideraciones de género en el espacio público
El documento oficial reconoce que las mujeres enfrentan de manera diferenciada las consecuencias de un espacio público descuidado. Al asumir en mayor proporción las tareas de cuidado familiar, dependen más del estado de banquetas, cruces peatonales y áreas verdes para realizar sus trayectos cotidianos.
Calles mal iluminadas o invadidas por maleza reducen la percepción de seguridad y limitan el uso nocturno de ciertos espacios. El aumento presupuestal podría contribuir a mitigar estos efectos si los recursos se aplican de forma prioritaria en zonas con mayor presencia femenina durante horarios vespertinos y nocturnos.
Relación entre servicios y prevención de riesgos
La presencia de baches y la ausencia de señalización adecuada elevan la incidencia de accidentes viales. Datos de la propia Secretaría indican que muchas colisiones menores podrían evitarse con intervenciones tempranas de bacheo y balizamiento. Al mismo tiempo, el alumbrado deficiente facilita conductas delictivas en horarios de baja visibilidad.
El programa contempla la participación de facilitadores locales, lo que permite una respuesta más ágil ante reportes ciudadanos. Sin embargo, la efectividad final dependerá de la coordinación entre las áreas operativas de la Sobse y las alcaldías, así como de mecanismos claros de rendición de cuentas sobre el destino de los recursos adicionales.
El incremento presupuestal refleja una decisión de priorizar el mantenimiento preventivo frente a soluciones reactivas más costosas a largo plazo. Su implementación permitirá evaluar si la duplicación de ministraciones logra traducirse en mejoras perceptibles para los usuarios del espacio público capitalino durante el resto del año.
