La secretaria de Desarrollo Económico del Estado de México, Laura González, tomó protesta a la mesa directiva del Consejo Empresarial de la Zona Oriente, organización que reúne a cerca de 80 empresas de distintos sectores. El acto, celebrado en Nezahualcóyotl, convocó a representantes empresariales, de movilidad y de instituciones educativas para establecer una agenda centrada en la representación, la competitividad y la participación regional en las decisiones económicas.

Una agenda con proyectos concretos
La creación del consejo en Nezahualcóyotl busca dar mayor peso institucional a una economía construida principalmente por familias, comercios y talleres. Hasta mayo de 2025, el municipio registraba 55 mil 461 unidades económicas y es la segunda localidad más poblada del estado, una dimensión que explica su relevancia para el mercado metropolitano. Más que un órgano de representación sectorial, el consejo pretende articular a una red empresarial que ya sostiene una parte significativa de la actividad productiva del Oriente mexiquense.
Entre sus primeros proyectos figura la construcción de una central de abasto, iniciativa que, según Patricia Mendoza, secretaria general del organismo, facilitaría el acercamiento y la distribución de mercancías. El proyecto apunta a una necesidad logística de la zona, aunque su alcance dependerá de la coordinación entre empresarios y autoridades, así como de la definición de recursos, ubicación y plazos.
Durante la toma de protesta, los empresarios entregaron al gobierno estatal una solicitud para ser incluidos en el Plan Integral de la zona oriente. Gustavo Palacios, presidente del consejo, afirmó que no buscan privilegios, sino participar en los programas de desarrollo económico, los espacios de diálogo y la toma de decisiones municipales y estatales. La petición revela el principal desafío del nuevo organismo: convertir su representatividad numérica en interlocución efectiva y en proyectos públicos que respondan a las condiciones productivas de la región.
