El Senado de la República aprobó el ingreso temporal de 23 elementos del Equipo 8 de los Navy SEALs de Estados Unidos a territorio mexicano. La medida, publicada el 14 de julio de 2026 en el Diario Oficial de la Federación, autoriza su presencia armada entre agosto y octubre para participar en un ejercicio de capacitación militar conjunto con fuerzas mexicanas.
Fundamento legal y alcance de la autorización
La decisión se basa en el artículo 76, fracción III, de la Constitución, que otorga al Senado la facultad de autorizar el paso de tropas extranjeras por el país. El decreto especifica que los militares estadounidenses llegarán a bordo de un avión C-130 Hércules de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, con arribo y salida programados en el Aeropuerto Internacional de Toluca. Esta autorización no permite operaciones de seguridad pública ni acciones armadas contra civiles, sino que se limita estrictamente a actividades de adiestramiento.
El ejercicio, denominado Evento SOF 4 Fortalecer la capacidad de las Fuerzas de Operaciones Especiales, busca intercambiar técnicas en operaciones marítimas, aeromóviles, combate terrestre y paracaidismo. La presencia de armamento responde a la naturaleza táctica del entrenamiento, sin implicar participación en tareas de seguridad interna.
Cronograma de llegada y salida
El decreto establece dos fechas clave. El 1 de agosto de 2026 la aeronave ingresará para dejar al personal y su equipo; regresará a Estados Unidos ese mismo día solo con la tripulación. El 16 de octubre volverá para recogerlos. Aunque la estancia autorizada abarca del 1 de agosto al 16 de octubre, las actividades de capacitación se desarrollarán hasta el 15 de octubre.

Sedes y fases del entrenamiento
El programa se divide en tres fases. La primera, centrada en operaciones marítimas, aeromóviles y combate terrestre, se realizará en el Centro de Capacitación y Adiestramiento Especializado de Infantería de Marina en San Luis Carpizo, Campeche, y en la jurisdicción del Sector Naval de Ciudad del Carmen. La segunda fase consistirá en apoyo al curso de Fuerzas Especiales en las mismas localidades campechanas. La tercera incluirá paracaidismo en caída libre desde la Unidad Naval de Operaciones Especiales en Donato Guerra, Estado de México, extendiéndose sobre el espacio aéreo de Hidalgo y la Ciudad de México.
Antecedentes de cooperación bilateral
Esta no es la primera autorización de su tipo en 2026. En febrero se permitió el ingreso de 19 elementos del Equipo 2 de los Navy SEALs para un ejercicio en Campeche. En abril, el Senado aprobó la entrada de 96 militares estadounidenses en dos ejercicios distintos, incluyendo otro grupo de 23 del Equipo 8. Estos precedentes muestran un patrón de cooperación militar estructurada entre ambos países, siempre sujeta a aprobación legislativa y con rendición de cuentas posterior.
Supervisión y rendición de cuentas
El decreto instruye a la Secretaría de Marina para dar seguimiento al ejercicio. Dentro de los 30 días hábiles posteriores a su conclusión, esa dependencia deberá presentar al Senado un informe detallado sobre los resultados. Este mecanismo refuerza el control institucional sobre la presencia de personal extranjero armado en territorio nacional.
La cooperación en adiestramiento de fuerzas especiales refleja la voluntad de ambos gobiernos de fortalecer capacidades operativas mediante intercambio técnico controlado. Al mismo tiempo, la exigencia de autorización senatorial y de informes posteriores evidencia que cualquier movimiento de tropas extranjeras permanece sujeto a supervisión constitucional, independientemente de la naturaleza temporal o formativa de la visita.
