En Hermosillo, un automovilista de 57 años que detuvo su Toyota Tacoma para auxiliar a un motociclista accidentado terminó atrapado cuando se abrió un segundo socavón sobre el bulevar Carlos Quintero Arce, frente a la entrada de Villa Toscana. El conductor relató que alcanzó a ver el primer hundimiento, retrocedió y, al intentar rescatar al motociclista, el pavimento cedió bajo su vehículo, dejando la mitad de la camioneta dentro del hoyo. Pese al impacto, salió ileso gracias al cinturón de seguridad y recibió ayuda de transeúntes con una cuerda.

Paramédicos de la Cruz Roja atendieron al motociclista en el sitio y lo trasladaron a un hospital, mientras el propio conductor colaboró para agilizar la atención. Elementos de Tránsito Municipal cerraron la vialidad y gestionan el control de tráfico hasta que se repare el hundimiento. El caso ilustra cómo fallas en la infraestructura vial pueden encadenar incidentes: un socavón inicial genera un accidente que, al atraer ayuda, expone a más personas al mismo riesgo estructural. La secuencia revela la necesidad de inspecciones preventivas más rigurosas en arterias urbanas para evitar que una reparación puntual se convierta en una cadena de emergencias.
