Las acciones de SpaceX (SPCX) subieron más de 6,6% en las operaciones previas al mercado, hasta unos 122,08 dólares, antes de que la compañía publique este martes su primer informe trimestral como empresa cotizada. El rebote llega después de una caída cercana al 50% desde el máximo de 225,64 dólares registrado tras su salida a bolsa en junio.

El mercado exige crecimiento y rentabilidad
El consenso apunta a ingresos de entre 6.730 y 6.900 millones de dólares en el segundo trimestre, un aumento intertrimestral cercano al 47%, pero también a una pérdida neta estimada de 1.900 millones. La principal tensión está en el gasto de capital: se proyectan unos 14.050 millones de dólares, incluidos 10.200 millones destinados a inteligencia artificial, una cifra muy superior al EBITDA ajustado previsto, de 2.000 millones.
Starlink seguirá siendo el soporte financiero del grupo, con ingresos estimados de 3.820 millones y un beneficio operativo de 1.420 millones. Sin embargo, la atención se concentrará en el negocio de IA, cuyos ingresos podrían casi triplicarse hasta 2.330 millones. Ese crecimiento mejora la historia de expansión, pero también confirma que SpaceX necesita financiar inversiones masivas antes de convertirlas en beneficios.
La volatilidad podría aumentar aún más el jueves, cuando expiren restricciones que liberarían hasta 911,5 millones de acciones. El mercado de opciones descuenta un movimiento de hasta 15% en cualquier dirección, equivalente a unos 225.000 millones de dólares de capitalización. Una sorpresa positiva podría activar compras de cobertura, mientras que unos márgenes débiles y nuevas ventas de accionistas internos agravarían la presión.
El escenario más probable es una reacción contenida, aunque dentro de un rango amplio, si los resultados coinciden con las previsiones. La acción parte con una valoración exigente —un PER futuro estimado de 396,5 veces—, por lo que el crecimiento por sí solo podría no bastar. Para sostener el rebote, SpaceX deberá demostrar que Starlink puede respaldar la expansión de IA sin deteriorar aún más su liquidez y rentabilidad.
