París, 29 ago (EFE).- El consejero delegado de TotalEnergies, Patrick Pouyanné, alertó de una desconexión entre el mercado del petróleo crudo y el de los productos refinados, después de que las interrupciones en el estrecho de Ormuz y los daños en refinerías rusas hayan limitado la oferta de derivados como el gasóleo. Según indicó, el crudo ha rondado en los últimos días los 85 dólares por barril, mientras que el diésel ha superado los 150 dólares.
En una entrevista emitida este sábado por France Inter, Pouyanné calificó la situación de “fenómeno sorprendente” y la vinculó al funcionamiento irregular del estrecho de Ormuz durante la guerra entre Estados Unidos e Irán. Antes del conflicto, por ese paso salía aproximadamente una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado consumidos en el mundo.

El directivo explicó que los productores del golfo Pérsico, entre ellos Catar y Abu Dabi, tienen llenos sus depósitos de crudo. Cuando consiguen un buque dispuesto a atravesar Ormuz, pueden vender el petróleo incluso por debajo de 70 dólares por barril, pese a que el trayecto implica actualmente un sobrecoste cercano a 10 dólares.
La situación es distinta para los derivados petrolíferos. Los buques que transportan gasóleo y otros productos refinados son de menor tamaño y, de acuerdo con Pouyanné, la compensación económica por cruzar el estrecho no cubre el riesgo adicional que afrontan. En la práctica, esos productos no están saliendo del golfo Pérsico por esa vía.
A esa restricción se suma la reducción de suministros procedentes de Rusia. Pouyanné señaló que los ataques de Ucrania, en respuesta a la invasión rusa, están causando numerosos daños en refinerías del país, que no pueden colocar en el mercado sus derivados petrolíferos. “Un mercado mundial funciona si las cadenas de aprovisionamiento funcionan”, afirmó, antes de señalar que esa condición no se cumple en la coyuntura actual.
El responsable de TotalEnergies confirmó además que la compañía mantendrá los topes de precio en sus estaciones de servicio francesas mientras dure el conflicto. La empresa limita la gasolina a 1,99 euros por litro y el gasóleo a 2,25 euros, una medida que, según Pouyanné, ha costado entre 250 y 300 millones de euros, aunque también ha elevado su cuota de mercado en Francia.
Pouyanné sostuvo que TotalEnergies es la única petrolera que aplica esa protección y advirtió de que, si prospera una iniciativa para crear un impuesto específico sobre las compañías del sector, “nunca más habrá un tope para los combustibles”.
