Mercado en espera
Los granos negociados en Chicago cerraron el lunes con señales mixtas mientras el mercado ajustó posiciones antes del informe de oferta y demanda del USDA, que saldrá el miércoles. La atención está puesta en la superficie sembrada y en las nuevas estimaciones de cosecha, variables que pueden mover con fuerza un mercado ya sensible a la oferta global.

El trigo avanzó 3.25 centavos, a 6.6150 dólares por bushel, respaldado por el riesgo sobre las exportaciones del Mar Negro tras el recorte de 12% en la previsión ucraniana de cereales para 2026/27. Ese ajuste confirma que los ataques a Odesa siguen afectando la logística de un país que envía más del 90% de sus granos por mar. El maíz cedió medio centavo y la soya ganó 3.25 centavos, en una rueda dominada más por expectativas que por cambios inmediatos en la demanda.
La lectura de fondo es clara: el mercado sigue atrapado entre abundancia global y riesgo geopolítico. Aunque el trigo continúa 30% arriba en el año, aún está lejos de los máximos recientes, una señal de que los operadores siguen premiando la cobertura táctica más que una apuesta sostenida por escasez.
