La brasileña JBS cerró el primer semestre de 2026 con una ganancia neta de 118 millones de dólares, muy por debajo de los 1.028 millones obtenidos un año antes. El golpe fue más visible en el segundo trimestre, cuando la compañía pasó a perder 102 millones de dólares tras haber ganado 528 millones en el mismo lapso de 2025.

Pese al retroceso del beneficio, la facturación avanzó a 45.508 millones de dólares, impulsada por sus filiales en Estados Unidos, su principal mercado, y por marcas como Seara en Brasil. El dato sugiere que JBS sostuvo el volumen de negocio, pero con márgenes claramente más estrechos.
Márgenes bajo presión
La caída del Ebitda ajustado, de 21,9%, y el aumento de la deuda bruta hasta 22.650 millones de dólares refuerzan esa lectura: la empresa crece en ingresos, pero enfrenta mayores costos y una estructura financiera más exigida. Según su CEO, la comparación anual quedó distorsionada por resultados récord en 2025 y por el pago a autoridades de competencia y compras recientes.
