Troy Parrott está a un paso de convertirse en el próximo delantero de Manuel Pellegrini. Su llegada al Betis supondrá un salto real en su carrera, después de una trayectoria que ya lo llevó a debutar en la élite con 17 años en el Tottenham bajo la mirada de José Mourinho.

Aquel estreno, ante el Burnley en diciembre de 2019, dejó una escena muy reveladora: Son se llevó el balón tras la goleada, pero Mourinho se lo pidió para Parrott y se lo entregó como premio simbólico. El gesto resume bien la lectura que hizo entonces del irlandés: talento precoz, confianza y margen de crecimiento.
Desde entonces, Parrott ha perdido espacio en la Premier, pero ha ganado recorrido competitivo en categorías de exigencia media antes de explotar en Holanda. El Betis apuesta por ese impulso reciente y por un perfil que puede completar una delantera pensada para competir en Champions, aunque el reto será trasladar su rendimiento al máximo nivel sin perder regularidad.
