Donald Trump pospuso por tres días la entrada en vigor de aranceles de 50% sobre vino, lácteos y automotores canadienses, tras afirmar que Ottawa se comprometió a retirar medidas discriminatorias contra sus productos.

La orden ejecutiva mueve la fecha del 19 al 22 de agosto y deja abierta la negociación, pero no resuelve el fondo del conflicto: las tarifas automotrices siguen como principal punto de presión entre ambos gobiernos.
El ajuste ofrece margen político a Washington sin desmontar la amenaza comercial. Para Canadá, el aplazamiento compra tiempo, aunque no reduce el riesgo sobre exportaciones por 20 mil millones de dólares ni la posible erosión de las preferencias del T-MEC.
