Las restricciones migratorias y el aumento de las deportaciones bajo el Gobierno de Donald Trump están debilitando las ventas de restaurantes de comida rápida en Estados Unidos. McDonald’s anunció este mes que reducirá el ritmo de apertura de locales, mientras Wendy’s y Subway cerraron cientos de establecimientos durante el último año.

Según datos de Technomic citados por Financial Times, el crecimiento de las ventas de las cadenas se desaceleró con fuerza en 2024 y 2025. Brian Harbour, analista de restaurantes de Morgan Stanley, señaló que el aumento poblacional ha sido históricamente un motor del sector, ya que prácticamente toda la población forma parte de su base de clientes.
Economistas estiman que el año pasado salieron de Estados Unidos más personas de las que ingresaron, por primera vez en décadas. Cerca de 3 millones abandonaron el país mediante deportaciones y salidas voluntarias, de acuerdo con cifras gubernamentales.
La mayoría de los deportados procede de países latinoamericanos. En 2025, Jack in the Box y Wingstop informaron que sus ventas sufrían porque consumidores latinoamericanos habían reducido sus gastos.
