UEFA y Concacaf rechazan plan de privatizar Copa del Mundo

Luego de que Gianni Infantino propusiera vender una participación mayoritaria de los ingresos de la Copa del Mundo a inversores privados por un valor estimado de 20 000 millones de dólares, las confederaciones de Europa y Norteamérica, Centroamérica y el Caribe manifestaron su rechazo inmediato. La medida, que contempla la entrega de un 20 por ciento de las operaciones comerciales a fondos como Thrive Capital vinculado a la familia Kushner, generó una respuesta coordinada que amenaza con alterar el calendario de competiciones futuras y el equilibrio de poder dentro de la FIFA.

El plan de financiamiento y sus condiciones

Infantino presentó a las 211 federaciones miembro una oferta que duplica los recursos del programa FIFA Forward: de 10 a 20 millones de dólares por ciclo de cuatro años, con una proyección total de 86 millones de dólares hasta 2038 para cada asociación. La condición explícita es la aprobación del nuevo modelo de propiedad antes de mediados de septiembre. Según el comunicado oficial, los fondos adicionales provendrían de la capitalización de los derechos comerciales del Mundial, aunque hasta ahora no se han publicado los términos contractuales ni los mecanismos de control sobre las decisiones estratégicas que quedarían en manos de los nuevos socios.

La fecha límite para que las federaciones respondan coincide con el proceso de ratificación interna que la FIFA busca cerrar antes de la elección presidencial prevista para marzo de 2027 en Rabat. Infantino, quien lleva once años al frente del organismo, había aparecido como candidato único tras la final del último Mundial masculino, pero el boicot anunciado por la UEFA modifica sustancialmente ese escenario.

Reacción unánime de la UEFA

Las 55 federaciones europeas emitieron un comunicado conjunto en el que rechazan de forma “unánime e inequívoca” la transferencia de propiedad de la Copa Mundial y de otras competiciones a inversores privados. El texto subraya que el torneo “no puede considerarse un producto de inversión” y que su legado se ha construido a lo largo de generaciones. La confederación europea advierte que sus miembros no participarán en competiciones organizadas por la FIFA si el plan avanza, una postura que afecta directamente la preparación de selecciones para el Mundial Femenil de 2027 en Brasil.

Posición de Concacaf y la Federación Mexicana

La Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe también rechazó la propuesta de manera unánime. Sus 41 asociaciones miembro solicitaron que los consejeros de la FIFA ante el organismo rector exijan el uso de las reservas existentes para fortalecer el programa de desarrollo en lugar de recurrir a capital externo. La Federación Mexicana de Futbol informó que recibió una comunicación formal de la FIFA y anunció que participará en las mesas de trabajo técnicas para evaluar el modelo antes de tomar una decisión definitiva sobre su adhesión.

Consecuencias para el calendario y la gobernanza

El rechazo de dos confederaciones que representan más de la mitad de los votos en la asamblea de la FIFA deja en suspenso la viabilidad del plan y plantea interrogantes sobre la organización del Mundial Femenil de 2027. Ninguna de las partes ha aclarado aún si las selecciones europeas y de Concacaf participarán en el torneo si el modelo de propiedad avanza. Al mismo tiempo, la ventana para presentar candidaturas a la presidencia se cierra el 18 de noviembre, lo que abre la posibilidad de que surjan contendientes alternativos antes de la votación de marzo de 2027.

La controversia también expone tensiones estructurales entre la visión centralizada de la FIFA y el principio de que las competiciones internacionales pertenecen a la comunidad futbolística en su conjunto. Mientras Infantino argumenta que el aumento de recursos beneficiará el desarrollo en todas las regiones, las confederaciones europeas y norteamericanas sostienen que cualquier cambio de propiedad debe someterse a los procedimientos de gobernanza establecidos en los estatutos y no decidirse mediante acuerdos bilaterales con inversores.

Perspectivas a corto plazo

En las próximas semanas las federaciones miembro evaluarán los documentos adicionales que la FIFA prometió entregar. La UEFA ha reiterado que mantendrá su oposición “con absoluta determinación”, mientras Concacaf insiste en agotar los cauces institucionales antes de cualquier modificación. El desenlace de este proceso determinará no solo el futuro financiero de la Copa del Mundo, sino también el margen de maniobra de Infantino de cara a su posible reelección.

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