Las secretarias generales de UGT y CCOO en Córdoba, Encarna Laguna y Marina Borrego, respectivamente, han coincidido en que la futura Base Logística del Ejército de Tierra (BLET) representa una oportunidad relevante para la economía provincial, aunque han advertido de que sus efectos no estarán garantizados por la mera llegada del proyecto. Ambas organizaciones sindicales consideran que Córdoba debe prepararse con antelación para transformar la inversión y la actividad asociada a la base en empleo estable, industria, innovación y una mayor cohesión territorial.
La posición de los sindicatos parte de una misma preocupación: que el proyecto genere actividad económica sin modificar de forma sustancial las debilidades estructurales de la provincia. En ese escenario, una parte de los contratos, del valor añadido y de los beneficios empresariales podría terminar fuera de Córdoba, mientras el territorio asumiría únicamente una parte limitada de los empleos o de la actividad auxiliar. Para UGT y CCOO, la BLET puede actuar como un revulsivo, pero solo si se integra en una estrategia económica más amplia.
UGT vincula la oportunidad a un nuevo modelo productivo
UGT sostiene que la provincia debe aprovechar la mejora del empleo y la oportunidad abierta por la base logística para avanzar hacia un nuevo modelo productivo. Encarna Laguna sitúa en el centro de esa transformación la creación de puestos de trabajo estables, la mejora de los salarios, la incorporación de mujeres y jóvenes al mercado laboral, el crecimiento de las pequeñas y medianas empresas, la transferencia de innovación y una distribución equilibrada de las oportunidades.
La secretaria general de UGT advierte de que el éxito de la BLET no debería medirse únicamente por el volumen de inversión movilizado ni por el número de contratos vinculados directamente a la instalación. A su juicio, también será necesario comprobar qué empleos permanecen en la provincia, qué capacidades adquieren las empresas locales y hasta qué punto la actividad permite elevar la productividad de sectores que actualmente aportan un valor añadido limitado.
Esta perspectiva responde a un diagnóstico sobre la evolución reciente del mercado laboral cordobés. Aunque los datos de empleo hayan mejorado, Laguna considera que persisten problemas de fondo relacionados con el peso de los servicios, la estacionalidad, la desigualdad y la salida de jóvenes. La reducción de algunas dificultades laborales, por tanto, no habría corregido todavía las bases económicas que explican la precariedad o la pérdida de población cualificada.

La organización plantea que la estrategia provincial debe incluir también el aumento del valor añadido de actividades tradicionales. La llegada de una gran infraestructura vinculada a la defensa y a la logística podría favorecer nuevas relaciones entre empresas, centros de formación y sectores productivos, pero ese efecto dependerá de que existan proveedores preparados y de que las compañías cordobesas puedan competir por los contratos. Sin esa conexión, la economía local podría quedar relegada a servicios de menor complejidad.
CCOO alerta de la dependencia de un único proyecto
CCOO comparte la necesidad de aprovechar la BLET, pero expresa una preocupación específica por la falta de inversiones públicas suficientes para sentar las bases de la industrialización. Marina Borrego afirma que Córdoba no está recibiendo los recursos necesarios para construir una estructura productiva más sólida y cuestiona que el futuro de la provincia pueda confiarse a una sola iniciativa.
“Córdoba no está recibiendo las inversiones públicas necesarias para sentar las bases de la industrialización y vemos con cierto temor que la apuesta de futuro de la provincia se fíe a la única carta de la BLET”, señala Borrego. La responsable sindical considera que la base puede quedar desaprovechada si el territorio no cuenta con las infraestructuras, la formación, el tejido empresarial y las políticas públicas necesarias para responder a la demanda que genere.
La propuesta de CCOO pasa por industrializar los sectores que forman la base de la economía provincial y orientar al mismo tiempo la actividad hacia ámbitos capaces de generar más valor añadido. El objetivo sería favorecer un empleo de mayor calidad y estabilidad, reduciendo la dependencia de actividades sujetas a una fuerte estacionalidad o con menor capacidad para retener talento.
El reto será retener contratos, talento y conocimiento
Las advertencias sindicales apuntan a tres riesgos conectados. El primero es que las empresas de fuera de la provincia concentren los contratos de mayor dimensión y dejen en Córdoba solo tareas auxiliares. El segundo es que la creación de empleo no alcance a mujeres y jóvenes en condiciones suficientes. El tercero es que la actividad no genere una transferencia duradera de conocimiento hacia las empresas y los trabajadores locales.
CCOO también muestra su inquietud por la marcha del talento joven. La posibilidad de que la BLET atraiga inversión no resolvería por sí sola la pérdida de población cualificada si no se acompaña de empleos estables, salarios competitivos y oportunidades profesionales sostenidas. Del mismo modo, la inversión privada podría producir beneficios fuera de la provincia si no se articulan mecanismos para reforzar la participación del tejido empresarial cordobés.
En este punto, las posiciones de UGT y CCOO convergen en una idea central: la BLET debe ser considerada un instrumento dentro de una política de desarrollo, y no una solución automática a los problemas económicos de Córdoba. La planificación deberá determinar qué sectores pueden integrarse en la cadena de suministro, qué formación necesitan los trabajadores, qué apoyo requieren las pymes y cómo se repartirá territorialmente la actividad.
La discusión sindical no cuestiona el potencial de la futura base logística, sino las condiciones necesarias para que ese potencial se materialice. Para ambas organizaciones, la oportunidad solo se convertirá en un resultado económico duradero si se traduce en empleo estable, mejores salarios, mayor presencia industrial, innovación aplicada y capacidad para retener a las nuevas generaciones. De lo contrario, el proyecto podría aumentar la actividad sin alterar de manera suficiente la estructura productiva que Córdoba necesita transformar.
