Funcionarios de Estados Unidos y Venezuela discuten un acuerdo que daría a Washington acceso de largo plazo a una parte de las reservas petroleras venezolanas. Según fuentes con conocimiento de las conversaciones, el esquema permitiría asegurar determinados yacimientos para su desarrollo por empresas estadounidenses y garantizar que el crudo producido se destine a Estados Unidos. El pacto podría firmarse y anunciarse próximamente, aunque sus términos definitivos no han sido divulgados.

Las negociaciones se realizan al más alto nivel entre ambos gobiernos, de acuerdo con una de las fuentes. Otra indicó que se estudia un contrato de arrendamiento como figura legal, seguido de una subasta o licitación para asignar los yacimientos a compañías estadounidenses. La Casa Blanca remitió las consultas al Departamento de Energía; ni esa dependencia, ni el Ministerio de Hidrocarburos venezolano, PDVSA o la ministra de Petróleo, Paula Henao, ofrecieron comentarios inmediatos.
Un modelo pendiente de encaje legal
La opción del arrendamiento plantea interrogantes porque la regulación venezolana vigente no contempla el alquiler de áreas petroleras y la Constitución reserva al Estado las actividades principales de la industria. Una reforma reciente de la legislación petrolera sí permite operar campos mediante empresas mixtas y contratos de producción compartida. Expertos citados en el reporte advierten que el eventual entendimiento entre Caracas y Washington podría enfrentar cuestionamientos constitucionales y desafíos legales.
La gestión de crudo tras enero
Desde que Estados Unidos capturó al expresidente Nicolás Maduro en enero, Washington ha buscado asegurar un flujo estable de petróleo venezolano para sus refinerías y promover inversión estadounidense en la deteriorada industria energética del país. Venezuela, integrante de la OPEP y poseedora de las mayores reservas de crudo del mundo, produce actualmente alrededor de 1,25 millones de barriles diarios.
Axios informó el jueves que el secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, planea viajar a Caracas la próxima semana. Las conversaciones también se producen mientras la administración de Donald Trump enfrenta presión antes de las elecciones legislativas de noviembre por el alza de los precios de la gasolina. El Gobierno estadounidense busca asimismo vías para reponer su Reserva Estratégica de Petróleo, que almacena unos 290 millones de barriles, cerca del 41 por ciento de su capacidad, tras las liberaciones realizadas desde 2022.
