El FC Barcelona cometió un error estratégico al desprenderse de los derechos de Francisco Trincao. El club vendió el 50% restante al Sporting CP por 11 millones en 2023, tras haber recuperado solo 18 millones en total por el jugador. Ahora el Sporting lo traspasa al Al Ahli por 45 millones fijos más 5 en variables, sin que el Camp Nou reciba nada.

La operación inicial de 2020 por 31 millones se convirtió en una cadena de cesiones y ventas parciales que evidenció falta de visión a largo plazo. El Barcelona recibió 9 millones adicionales por préstamos, pero renunció a la mitad de una plusvalía que hoy asciende a casi 25 millones. Esta decisión refleja una gestión reactiva ante propuestas inmediatas, sin evaluar el potencial de revalorización del extremo portugués.
El resultado confirma un patrón de subestimación de activos en el mercado secundario. Al aceptar la recompra de derechos sin cláusulas de participación futura, el club renunció a cualquier beneficio derivado del rendimiento posterior del jugador. La diferencia entre los 18 millones ingresados y los 50 que se generan ahora ilustra cómo una planificación más conservadora habría protegido los intereses económicos del Barcelona.
