La CNMC ha ordenado a Adif actuar sobre la saturación de la terminal de mercancías de Córdoba, donde hasta siete vías de apartado están ocupadas por material sin actividad. El regulador da tres meses al gestor ferroviario para informar de medidas que liberen capacidad y eviten que esta acumulación siga frenando operaciones con surco asignado.

La resolución llega tras la denuncia de Low Cost Rail, que acusó a Adif de prácticas discriminatorias y falta de transparencia después de varias maniobras canceladas en enero. La CNMC no ve probado un trato desigual, pero sí un problema de gestión de espacio que genera retrasos, pérdida de franjas ferroviarias y costes extra para los operadores.
El fondo del caso es más estructural que puntual: si las vías destinadas a maniobra se usan como estacionamiento prolongado, la terminal pierde capacidad real y se encarece la circulación de mercancías. Competencia pide incentivos para retirar antes el material parado y abre la puerta a revisar cánones o criterios de red que penalicen la inactividad prolongada.
