Coahuila ofrece certidumbre ante revisiones del T-MEC

El gobierno de Coahuila anunció que reforzará las condiciones de seguridad, formación de mano de obra e infraestructura para mitigar la incertidumbre que generarán las revisiones anuales del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). El secretario de Economía estatal, Luis Olivares, explicó que estas acciones responden a instrucciones directas del gobernador Manolo Jiménez Salinas y buscan preservar la atracción de inversiones tanto de empresas ya instaladas como de nuevos proyectos.

Las revisiones anuales fueron establecidas recientemente por Estados Unidos como condición para mantener el acuerdo hasta 2036, en lugar de la prórroga automática por 16 años que contemplaba el texto original. Esta modificación introduce un elemento de revisión periódica que afecta principalmente a los sectores del acero, aluminio y automotriz, donde la posible imposición de aranceles representa un riesgo concreto para las cadenas de suministro integradas entre los tres países.

Antecedentes de las revisiones anuales

El T-MEC entró en vigor en 2020 tras reemplazar al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Aunque el acuerdo original preveía una duración de 16 años con posibilidad de renovación, la administración estadounidense actual modificó esa cláusula para someter el tratado a evaluaciones anuales. La primera de estas revisiones está programada para el 20 de julio, fecha en la que los tres gobiernos volverán a reunirse para discutir la permanencia de las condiciones actuales.

Esta periodicidad anual genera un ambiente de planeación más corto para las empresas, que ahora deben contemplar escenarios de cambio regulatorio cada ejercicio fiscal. En Coahuila, donde la industria automotriz y metalúrgica representan más del 40 % del empleo manufacturero, la falta de certidumbre arancelaria puede traducirse en diferimiento de inversiones y reubicación parcial de operaciones.

Estrategia estatal frente a la incertidumbre federal

El gobierno estatal reconoce que las negociaciones arancelarias corresponden al ámbito federal, pero considera que puede actuar directamente en tres áreas críticas: seguridad pública, capacitación técnica y desarrollo de infraestructura logística. Olivares señaló que estas variables permanecen bajo control local y permiten ofrecer un entorno predecible incluso cuando las reglas comerciales cambian a nivel nacional.

La entidad ya mantiene programas de formación dual con empresas automotrices y acereras, además de proyectos de modernización de carreteras y parques industriales. Estos esfuerzos buscan reducir costos operativos y tiempos de respuesta, compensando parcialmente la volatilidad derivada de posibles aranceles. Al mismo tiempo, Coahuila continúa alineando sus políticas con las gestiones que realizan los gobiernos federal y estatal de Estados Unidos para evitar medidas proteccionistas.

El papel del cabildeo empresarial estadounidense

Olivares destacó que las propias compañías estadounidenses instaladas en México están realizando labores de cabildeo ante el Congreso y la administración de su país. Estas empresas dependen de insumos mexicanos libres de aranceles y han advertido sobre el impacto que una ruptura o endurecimiento de condiciones tendría en sus cadenas de valor. El gobierno de Coahuila apuesta a que esta presión interna influya en la postura estadounidense durante la reunión del 20 de julio.

La diversificación de mercados aparece como otra línea de defensa. El estado coincide con la estrategia federal de ampliar acuerdos comerciales con la Unión Europea y otras regiones de Asia y América Latina. Esta apertura reduce la dependencia de un solo socio comercial y ofrece alternativas de exportación si las condiciones dentro del T-MEC se endurecen.

Perspectivas para la competitividad regional

Coahuila mantiene su posición como una de las entidades con mayor densidad industrial del país. La combinación de nearshoring, mano de obra calificada y cercanía con la frontera sigue atrayendo proyectos de inversión. Sin embargo, el funcionario advirtió que la permanencia de ese liderazgo requiere tanto estabilidad interna como resultados positivos en las negociaciones federales.

El equilibrio entre la acción estatal y la negociación federal será determinante en los próximos meses. Mientras las empresas estadounidenses presionan por mantener el acceso libre de aranceles, Coahuila concentra recursos en los factores que puede controlar directamente. Esta división de responsabilidades refleja una estrategia pragmática ante un escenario comercial que, por primera vez en más de dos décadas, enfrenta revisiones anuales obligatorias.

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