Cuba informó este martes que ha recuperado más del 30 por ciento del servicio eléctrico en La Habana tras el tercer apagón nacional en seis meses. La Empresa Eléctrica de La Habana detalló que se restablecieron circuitos de distribución que benefician a 262.369 clientes, lo que representa el 30,4 por ciento de la capital. El proceso avanza de manera gradual y prioriza los servicios de salud, con 43 centros médicos ya operativos.
El director de Electricidad del Ministerio de Energía y Minas, Lázaro Guerra, advirtió que la escasez de combustible complica la recuperación de la red. El envejecimiento de las plantas térmicas y las restricciones al suministro de petróleo desde enero han multiplicado las interrupciones, que en el interior del país pueden extenderse varios días.

Dependencia de instalaciones obsoletas
La generación eléctrica cubana descansa principalmente en siete centrales térmicas con más de cuatro décadas de operación. La planta Antonio Guiteras, la de mayor capacidad del país, permanece fuera de servicio por una avería y acumula más de quince paradas desde enero. A esta infraestructura se suman generadores de respaldo que funcionan con diésel importado, cuyo abastecimiento se ha visto limitado por las sanciones estadounidenses.
El gobierno cubano sostiene que el bloqueo petrolero busca provocar un estallido social. El presidente Miguel Díaz-Canel afirmó en redes sociales que los trabajadores eléctricos realizan una labor heroica frente a lo que describió como un bloqueo energético genocida. Por su parte, el canciller Bruno Rodríguez acusó a Washington de presionar a otros gobiernos para impedir un debate en la Asamblea General de la ONU sobre el impacto de las sanciones.
Repercusiones en la vida diaria
Los cortes prolongados afectan tanto la actividad productiva como el acceso a información. Un programador de 24 años que labora en una empresa privada de La Habana Vieja relató que la ausencia de electricidad y conexión impide continuar con sus tareas. Meybol Font, trabajadora independiente de 51 años, señaló que antes disponía de tres o cuatro horas de luz al día y que la incertidumbre sobre cuándo regresará el servicio genera mayor angustia que los cortes mismos.
La crisis energética se suma a una situación económica marcada por escasez de alimentos, medicinas e inflación elevada. Los racionamientos constantes persisten pese al programa de parques solares iniciado hace dos años, cuya capacidad aún no compensa la caída de la generación térmica.
Respuesta institucional y solicitud en Naciones Unidas
La Unión Eléctrica de Cuba anunció la desconexión total del sistema el lunes al mediodía sin precisar las causas inmediatas del colapso. El gobierno solicitó para el martes una sesión especial de la Asamblea General de la ONU para tratar las sanciones estadounidenses. Rodríguez advirtió que Estados Unidos intenta impedir que el organismo se pronuncie sobre el impacto del bloqueo petrolero y otras medidas restrictivas.
La frecuencia de los apagones ha aumentado desde que la administración de Donald Trump interrumpió los envíos de petróleo venezolano y amenazó con sanciones a otros proveedores. Esta combinación de factores estructurales y externos mantiene al país en un ciclo de interrupciones que afecta a sus 9,6 millones de habitantes.
