La refinería Olmeca en Dos Bocas obtuvo 11 mil 900 millones de pesos adicionales destinados a infraestructura de transporte, almacenamiento y logística. Esta asignación se reportó a la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos como parte de las contribuciones de capital a su subsidiaria PTI Infraestructura de Desarrollo. El monto se distribuye en 9 mil 400 millones para movimiento de materia prima y producto, mil 400 millones para la línea de fertilizantes y mil millones para servicios logísticos.
Inversión que no detiene la caída productiva
A pesar del nuevo flujo de recursos, la producción de la refinería ha registrado cinco meses consecutivos de descenso. En mayo alcanzó 144 mil barriles diarios, el nivel más bajo desde agosto de 2025. Los datos indican que los problemas operativos persisten incluso después de la inyección presupuestal, lo que sugiere que los recursos adicionales llegan cuando la capacidad real de procesamiento ya muestra limitaciones estructurales.

Diseño y construcción con fallas de origen
Especialistas consultados señalan que los problemas de Olmeca tienen raíces en decisiones tomadas durante la fase de proyecto. La omisión de prácticas internacionales estándar en el diseño y en la asignación de contratos generó deficiencias que hoy resultan costosas de corregir. Las inversiones adicionales en logística no resuelven cuellos de botella que se originan en la configuración misma de las unidades de proceso.
Pérdidas que crecen con mayor utilización
Las seis refinerías más antiguas del sistema registraron en los últimos cuatro años pérdidas promedio de 40 dólares por barril procesado. Entre 2012 y 2018 esa misma métrica se situaba en ocho dólares. El contraste revela que aumentar la carga de trabajo sobre instalaciones que carecen de tecnología y mantenimiento adecuados amplifica las pérdidas en lugar de reducirlas. Los recursos dirigidos hoy a Dos Bocas se suman a un patrón donde la mayor actividad operativa agrava el resultado financiero negativo.
La combinación de una inyección presupuestal considerable con una producción en descenso sostenido expone la dificultad de revertir el desempeño de la refinería mediante aportaciones de capital aisladas. Los datos de operación y los análisis técnicos coinciden en que las limitaciones actuales requieren soluciones que van más allá de la infraestructura de apoyo y que atiendan las condiciones originales de diseño y mantenimiento.
