Los mejores promedios dejarán de asegurar un lugar en la escolta de las escuelas públicas de educación básica administradas por la Autoridad Educativa Federal en la Ciudad de México. La nueva Guía Operativa de la SEP ordena integrar estos grupos sin distinguir por calificaciones y mediante mecanismos de rotación.
Un cambio de criterio, no de ceremonia
Las escoltas, los ensayos y los honores a la Bandera Nacional se mantienen. La modificación recae exclusivamente en la selección: preescolares, primarias y secundarias deberán abrir la participación a alumnos de distintos grupos, con una organización adaptada a la matrícula y condiciones de cada plantel.

La medida busca separar el reconocimiento académico de una actividad cívica que también exige puntualidad, coordinación, responsabilidad y trabajo en equipo. Su alcance, sin embargo, se limita a los planteles públicos bajo la AEFCM; no constituye por sí sola una regla nacional, pues las entidades federativas conservan sus propios lineamientos.
El reto será operativo. Especialistas advierten que la rotación requiere preparación suficiente para preservar el protocolo de las ceremonias. El debate enfrenta dos visiones: ampliar una experiencia formativa antes reservada a quienes obtenían altas notas, sin diluir los incentivos ni los reconocimientos específicos al desempeño escolar.
