La inflación anual en México se desaceleró a 3.12% durante julio de 2026, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) aumentó apenas 0.03% mensual y alcanzó 145.169 puntos, un resultado significativamente menor al avance anual de 3.51% registrado en el mismo mes de 2025.
La moderación respondió principalmente al comportamiento de los productos agropecuarios y energéticos. El índice no subyacente cayó 0.67% en el mes y acumuló una variación anual de 0.29%, mientras que el jitomate redujo su precio 29.20%, el chile poblano 15.63% y la naranja aumentó 11.90%. También bajaron el gas doméstico LP, los automóviles, el huevo y el pollo.

Alimentos y servicios, el contraste
El descenso de algunos bienes básicos no eliminó las presiones sobre el gasto familiar. La cebolla se encareció 18.97%, mientras que los precios de computadoras, transporte aéreo, vivienda propia, restaurantes y otros alimentos cocinados también aumentaron. Este contraste explica por qué una inflación general contenida no implica un alivio uniforme para todos los hogares: el impacto depende de los productos y servicios que integran su consumo cotidiano.
La inflación subyacente, considerada un indicador más estable de las presiones de precios, avanzó 0.23% mensual y 3.95% anual. La cifra muestra que, aunque la caída de frutas, verduras y energéticos contuvo el índice general, los servicios y algunas mercancías mantienen una tendencia ascendente que podría limitar una desaceleración más profunda en los próximos meses.
Por entidades, Morelos registró el mayor aumento mensual, con 0.90%, seguido de Sinaloa, Baja California Sur, Sonora y Oaxaca. En contraste, Chiapas y Guerrero presentaron descensos de 0.35%. La canasta de consumo mínimo disminuyó 0.08% en julio y registró una inflación anual de 2.73%, por debajo del indicador general y del nivel observado un año antes.
