Irán reafirma control del Estrecho de Ormuz tras choque naval

Teherán reiteró el viernes su derecho a supervisar el tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz y advirtió a los países del Golfo contra cualquier alineación con Estados Unidos. La declaración llega un día después de que un buque fuera alcanzado por un objeto desconocido cerca de Omán, hecho que expuso las tensiones aún latentes pese al acuerdo preliminar alcanzado la semana anterior para poner fin a la guerra.

El viceministro de Asuntos Exteriores iraní, Kazem Gharibabadi, señaló en la red X que ningún acuerdo ambiguo ni rutas alternativas pueden garantizar un tránsito seguro sin considerar el papel de Irán como Estado ribereño. Esa postura responde directamente a la declaración conjunta emitida por Estados Unidos y el Consejo de Cooperación del Golfo, que rechazó cualquier intento de cobrar peajes o imponer control unilateral sobre la vía marítima.

Incidente naval y respuesta militar

La televisión estatal iraní informó que tres petroleros intentaron un paso no autorizado y fueron rechazados tras una advertencia del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica. Aunque no se ofrecieron más detalles, dos funcionarios estadounidenses indicaron a Reuters que Irán disparó contra el buque Ever Lovely, de bandera singapurense y propiedad de Evergreen Marine. El incidente no causó heridos y la nave reanudó su ruta fuera del estrecho.

La Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico, creada por Teherán, recordó que cualquier tránsito por rutas no autorizadas será responsabilidad exclusiva del propietario, operador y comandante del buque. La Organización Marítima Internacional suspendió temporalmente sus operaciones de escolta tras el suceso, mientras Omán e Irán anunciaban una nueva ruta sur para descongestionar el tráfico acumulado.

Impacto en los mercados energéticos

Los precios del petróleo descendieron más de un 3 % el viernes, en camino a registrar pérdidas semanales significativas. El estrecho, por donde transita habitualmente una quinta parte del suministro mundial de crudo y gas natural licuado, sigue siendo un punto de fricción pese a la reapertura parcial del tráfico. Saudi Aramco reanudó las cargas en Ras Tanura tras casi cuatro meses de interrupción, aunque el volumen sigue por debajo de los 5 millones de barriles diarios anteriores al conflicto.

El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, advirtió que cualquier amenaza o bloqueo iraní a buques en la zona generaría un problema mayor. La declaración conjunta con el CCG exigió navegación libre e incondicional, sin peajes ni intentos de control, y subrayó que una paz duradera debe abordar también los misiles balísticos, los drones y el apoyo iraní a grupos proxy.

Tensiones diplomáticas y puntos pendientes

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán respondió que la presencia militar estadounidense en el Golfo es la principal fuente de inseguridad regional y que el estrecho debe ser administrado conjuntamente por Irán y Omán conforme a los términos del acuerdo interino. El asesor del líder supremo, Ali Akbar Velayati, recordó que la estabilidad de los Estados árabes del Golfo depende históricamente de la gestión iraní del paso marítimo.

Más allá del control del estrecho, persisten discrepancias sobre las inspecciones nucleares, los incentivos financieros y la guerra paralela en Líbano. El acuerdo marco establece 60 días de conversaciones para resolver estos asuntos. En Estados Unidos, el peso del conflicto influye en la campaña previa a las elecciones de mitad de período de noviembre, mientras el presidente Donald Trump ha advertido que el incumplimiento de la reapertura del estrecho podría llevar a nuevos bombardeos.

Corea del Sur anunció que tres de sus buques abandonarán el estrecho durante el fin de semana, sumándose a otros ocho que ya salieron. La situación refleja la fragilidad del alto el fuego y la necesidad de que todas las partes mantengan canales de comunicación abiertos para evitar una escalada que afecte el suministro energético global.

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