Jefferies ha señalado que la oferta de Santander para adquirir el 10% restante de su filial brasileña genera dudas sobre la asignación de capital del grupo. La operación, de hasta 1.900 millones de euros y financiada con la emisión de 156 millones de nuevas acciones, elevará el beneficio por acción apenas un 0,5% a partir de 2028. Históricamente, la rentabilidad de Santander Brasil ha quedado por debajo de la de sus competidores directos, lo que reduce el atractivo inmediato de la transacción.

El momento elegido coincide con una caída cercana al 25% de las acciones de la filial este año y con resultados del segundo trimestre que decepcionaron al mercado. La prima del 15% ofrecida resulta inferior a la del intento fallido de 2014, cuando se pagó un 20% sobre el precio de mercado. Jefferies observa que, pese al tamaño reducido de la operación, el grupo también emitirá acciones por 3.700 millones de euros para financiar la compra de Webster, lo que concentra la presión sobre el capital disponible.
En este contexto, la decisión de consolidar el control en Brasil parece responder a una apuesta estratégica de largo plazo, pero diluye a los accionistas actuales y compite con otras oportunidades de inversión que podrían generar retornos más rápidos en un entorno macroeconómico brasileño todavía incierto.
