El Atlético de Madrid avanza hacia la salida de Nahuel Molina. La Roma ha presentado una oferta de 17 millones de euros, incluidos los bonus, y las negociaciones se encuentran en una fase muy avanzada, según Matteo Moretto. El acuerdo podría cerrarse entre hoy y mañana, salvo que surja un cambio de última hora.
La operación responde a una doble necesidad del club rojiblanco: liberar espacio en la plantilla y generar recursos para afrontar nuevos fichajes. Molina termina contrato en 2027, por lo que este verano representa la última oportunidad clara para obtener una cantidad relevante por el lateral argentino antes de entrar en el último año de vinculación.

Una venta cercana y una decisión pendiente
Desde el punto de vista económico, el Atlético recuperaría buena parte de la inversión realizada en 2022, cuando pagó 20 millones de euros al Udinese por el futbolista. La cifra final quedaría ligeramente por debajo de aquel desembolso, aunque los variables podrían acercarla y, sobre todo, permitirían cerrar una salida sin esperar a que el valor del jugador disminuya por su situación contractual.
Molina continúa de vacaciones después de disputar la final del Mundial con Argentina y no está obligado a reincorporarse a los entrenamientos hasta el lunes 10 de agosto. Esa fecha se ha convertido en el próximo punto de control para la operación: el defensor podría regresar a las órdenes de Diego Simeone o viajar directamente a Italia para incorporarse a la Roma.
La marcha aún debe formalizarse, pero el escenario apunta a una despedida inminente. Para el Atlético, el traspaso supondría transformar una posición susceptible de renovación en liquidez inmediata; para Molina, abriría una nueva etapa en la Serie A tras varias temporadas como pieza importante del proyecto rojiblanco.
