La Autoridad Aeronáutica Civil (AAC) modificó las reglas de la licitación para ampliar el Aeropuerto Internacional José Ezequiel Hall, en Isla Colón, con el objetivo de atraer a un mayor número de empresas. El precio de referencia se mantiene en 25 millones de dólares y el proyecto conserva su plazo de ejecución de 24 meses: cuatro meses para el diseño y 20 para la construcción.
Los cambios fueron incorporados mediante la Adenda 2 y un nuevo pliego de cargos, publicados después de la reunión de homologación celebrada el 21 de agosto. Las propuestas deberán presentarse electrónicamente el 24 de septiembre. La AAC indicó el 3 de septiembre que no atenderá nuevas consultas, debido a que el periodo establecido para formularlas concluyó durante esa reunión.
Una licitación con menos barreras de entrada
La modificación no reduce las exigencias centrales de seguridad, capacidad técnica o solvencia financiera, pero sí amplía las vías para demostrar experiencia. La decisión apunta a corregir un posible cuello de botella del proceso: requisitos demasiado específicos podían limitar la participación incluso de compañías con experiencia comparable en grandes obras de infraestructura.
Uno de los ajustes más relevantes afecta al gerente del proyecto. La experiencia profesional mínima pasó de diez a cinco años y se amplió el tipo de obras que pueden ser acreditadas. Además de aeropuertos y carreteras de alto tráfico, ahora se aceptarán antecedentes en centros comerciales, edificios residenciales y de oficinas, hospitales e instalaciones deportivas. El mismo criterio se aplicará al ingeniero civil o arquitecto residente.
Para los especialistas en pavimentos también se redujo de diez a cinco años la experiencia mínima. En este caso, el requisito permanece vinculado a carreteras de alto tráfico, de cuatro carriles o más, diseñadas para soportar equipos pesados y con características específicas de rodadura en pavimento flexible. La flexibilización, por tanto, no elimina la especialización técnica allí donde el riesgo operativo es mayor.

La experiencia podrá demostrarse con mayor amplitud
La AAC también reformuló el requisito para el ingeniero electromecánico. El nuevo texto acepta trabajos de diseño, instalación, inspección o puesta en funcionamiento de sistemas de bombeo pluvial y sanitario. Antes, la redacción se concentraba en la adecuación de esos equipos, lo que podía excluir proyectos en los que el profesional hubiera intervenido en otras etapas relevantes.
Cuando un integrante del equipo todavía no cuente con el certificado del seminario PIRO, podrá presentar una carta en la que se comprometa a entregarlo posteriormente. Asimismo, se eliminó el límite máximo de certificaciones que podían aportar varios especialistas. Las constancias podrán ser emitidas por empresas, autoridades competentes, clientes o responsables directos, siempre que permitan verificar el valor, las fechas, las características de la obra y las funciones desempeñadas.
El nuevo documento separa la experiencia técnica de las compañías entre diseño y construcción. Se aceptan antecedentes en proyectos aeroportuarios, sistemas pluviales y carreteras de alto tráfico, pero cada certificación utilizada para acumular experiencia deberá corresponder a una obra de al menos tres millones de dólares. La apertura, por tanto, está acompañada de un umbral económico destinado a evitar que trabajos menores tengan el mismo peso que una obra de infraestructura compleja.
Cómo se decidirá el contrato
La evaluación conservará un total de 100 puntos. La oferta económica tendrá el mayor peso, con 45 puntos, seguida de los criterios administrativos, con 34; la capacidad financiera aportará 15 y el diseño conceptual, seis. Dentro del componente administrativo, la trayectoria de la empresa representará 18 puntos y el personal clave, los 16 restantes.
En construcción, las empresas podrán obtener hasta 14 puntos cuando las obras acreditadas acumulen 16 millones de dólares o más. Los antecedentes situados entre ocho y 16 millones recibirán siete puntos, mientras que los montos inferiores obtendrán tres. Para diseño, la puntuación máxima será de cuatro puntos. Esta distribución favorece a los proponentes capaces de presentar experiencia verificable y suficiente escala, aunque permite competir a compañías que no hayan ejecutado contratos del mismo tamaño exacto.
También se ajustaron las pruebas contra la corrosión exigidas para los sistemas de climatización. Se admitirán ensayos sobre materiales y recubrimientos específicos o reportes de equipos similares fabricados con la misma tecnología. Los documentos deberán demostrar al menos 2.000 horas de exposición a niebla salina, tener una antigüedad máxima de cinco años y, si fueron redactados en otro idioma, incluir traducción al español.
Una obra diseñada para mantener activo el aeropuerto
El proyecto contempla una nueva terminal de pasajeros de al menos 2.400 metros cuadrados, con áreas para registro, espera, embarque, equipajes, Migración, Aduanas, aerolíneas y comercios. El edificio deberá atender operaciones nacionales e internacionales e incorporar una arquitectura tropical relacionada con la identidad de Bocas del Toro.
La intervención incluye ampliar la pista de 25 a 30 metros de ancho, construir una extensión de 160 metros, rehabilitar pavimentos e instalar nuevas luces LED. También se prevén una calle de rodaje, una plataforma para aeronaves, estacionamientos, drenajes, tratamiento de aguas residuales y sistemas de abastecimiento y protección contra incendios.
La nueva terminal se construirá en el extremo opuesto a las instalaciones actuales, sobre un terreno adquirido recientemente. Esa ubicación permite que el aeropuerto continúe operando durante buena parte de los trabajos. Cuando la nueva infraestructura esté lista, el edificio existente será demolido para completar la reorganización del complejo, con menos interrupciones para pasajeros y aerolíneas.
El desafío va más allá de construir una terminal
La seguridad operacional ocupa un lugar destacado en el diseño. El proyecto incluye una cerca perimetral alrededor de las áreas operativas para impedir el ingreso de personas y animales a la pista, después de que se registraran incursiones de este tipo. La medida no es ornamental: una intrusión durante el despegue o el aterrizaje puede comprometer directamente la seguridad de las aeronaves y alterar la continuidad del servicio.
La participación de 13 empresas nacionales e internacionales en la homologación revela un interés superior al del proceso anterior, aunque todavía no garantiza que todas presenten ofertas. La mayor concurrencia puede mejorar la presión competitiva sobre los precios y las soluciones técnicas, siempre que la evaluación mantenga controles estrictos sobre la experiencia declarada, la capacidad financiera y la ejecución efectiva.
El Aeropuerto Internacional José Ezequiel Hall es la principal puerta de entrada aérea a Isla Colón, centro hotelero, gastronómico y recreativo del archipiélago. Su ampliación busca responder al crecimiento turístico de Bocas del Toro, pero su resultado dependerá de algo más que cumplir un presupuesto y un calendario: deberá elevar la capacidad del aeropuerto, resistir un ambiente altamente salino y mantener operaciones seguras mientras la infraestructura cambia por completo.
