Purificadoras atienden auge por corte en Tijuana

El corte en el acueducto El Florido-Aguaje dejó sin servicio a 280 colonias de Tijuana y provocó un aumento inmediato en la demanda de agua en purificadoras locales. Establecimientos que contaban con almacenamiento propio mantuvieron operaciones mientras otros cerraron, obligando a residentes de zonas como Pinos, La Presa y 3 de Octubre a desplazarse.

La respuesta de estos negocios reveló tanto la fragilidad del suministro público como la capacidad de adaptación del sector privado. En varios casos las purificadoras agotaron existencias tres veces en un solo día, pero reanudaron ventas en media hora gracias a su propia reserva. Esta logística redujo el impacto para miles de hogares y evitó que el desabasto se convirtiera en crisis mayor.

El precio se mantuvo en 20 pesos por garrafón pese a la presión de clientes que adquirían hasta 15 unidades y distribuidores que retiraban entre 30 y 40. Esa decisión evitó especulación y contribuyó a la estabilidad social durante el fin de semana de mayor afectación. Para el lunes, cuando el 60 % de los hogares ya recuperó el servicio, la afluencia descendió de forma clara.

El episodio confirma que las purificadoras funcionan como red de respaldo cuando la infraestructura falla, pero también expone la necesidad de acelerar reparaciones y diversificar fuentes para reducir la frecuencia de estos eventos.

Artículos relacionados

Últimos artículos