El mercado aguanta, pero no se relaja
Los precios del petróleo siguen por debajo de sus máximos pese a que Washington e Irán no han cerrado un acuerdo sobre el estrecho de Ormuz, una vía crítica para el crudo mundial. El freno no responde a una mejora de fondo, sino a la expectativa de que las conversaciones con Omán avancen y a la lectura de que la presión de Trump sobre Teherán será económica, no militar.

Esa calma es frágil. Si no hay pasos reales para reabrir el estrecho y aumentar las exportaciones iraníes, el mercado puede corregir rápido. Jefferies advierte que la paciencia podría agotarse en cuestión de días; Capital Economics incluso ve un salto hacia 120-140 dólares por barril a inicios de octubre si persiste el bloqueo.
El riesgo no depende solo de Ormuz. Una recuperación brusca de las compras chinas, junto con la continuidad de los ataques hutíes y la tensión en el mar Rojo, añadiría presión sobre una oferta ya muy sensible a cualquier interrupción logística. El mensaje para el mercado es claro: el precio se sostiene por expectativas, no por certidumbre.
